Todo ocurrió en 2013 con Dariel Ramírez, vocalista de la agrupación, originario del pueblo Mezquite Alto en Sinaloa a su arribo a la ciudad de Tijuana, donde, como muchos, intentó probar suerte, ya que, había escuchado que aquí las oportunidades para destacar en la música eran numerosas. Entre charlas informales, brotó el tema de la pérdida al emigrar y es así como quedó bautizada la banda como LOS PERDIDOS DE SINALOA.
